Inundaciones en Texas: al menos un muerto y más de 70 personas rescatadas en medio de la emergencia en varios condados

El desastre natural ocurre cerca de un año después de las fatales inundaciones en la región de Texas Hill Country que causaron la muerte de más de 100 personas.
Mike Erulenfeld and Kala Martin watch as the Pedernales River floods near Old Kerr Highway on...
Mike Erulenfeld and Kala Martin watch as the Pedernales River floods near Old Kerr Highway on Thursday in Fredericksburg. (AP Photo/Joel Angel Juarez)(Joel Angel Juarez | AP Photo/Joel Angel Juarez)
Publicado: 16 jul 2026, 14:28 GMT-5|Actualizado: hace 2 horas

(AP) - Los equipos de rescate salvaron a decenas de conductores varados y a personas atrapadas en sus hogares a causa de las inundaciones catastróficas en Texas, mientras que muchas más huyeron este jueves a terrenos más elevados en una región que aún se recupera de las devastadoras inundaciones ocurridas hace apenas un año.

Hasta el momento, al menos una persona ha fallecido, informó el gobernador Greg Abbott, quien agregó que, al parecer, muchos de los campamentos de verano que se vieron gravemente afectados el año pasado no corrían ningún peligro. “Nuestra prioridad número uno es salvar vidas”, afirmó.

Tras días de lluvias torrenciales, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) detalló que una “ola de inundación grande y mortal” bajaba a toda velocidad por el mismo río devastado por las crecidas repentinas del verano pasado, cuando dos docenas de niños y monitores perdieron la vida en el Camp Mystic.

Meteorólogos advirtieron con urgencia: “¡Diríjanse a terrenos más elevados ahora mismo!”, mientras los ríos subían hora tras hora, convirtiéndose en mares de aguas bravas que fluían a gran velocidad. También se emitieron varias alertas de tornados.

Las inundaciones en la región de Texas Hill Country durante el feriado del 4 de julio del año pasado causaron la muerte de más de 100 personas.

El gobernador añadió que hasta el momento se había registrado “una víctima mortal”, pero no especificó dónde ni cuándo. Más de 1,300 efectivos estaban trabajando en la respuesta y han rescatado a más de 70 personas, contó el jueves.

La crisis que se está desarrollando trajo de vuelta recuerdos inquietantes de las inundaciones inimaginables del verano pasado para muchos.

“Es una locura que pase dos veces en un año”, aseguró Josiah Rodríguez, quien se despertó con el sonido de la lluvia intensa alrededor de las 2 am del jueves en Kerrville. Recorrió las calles inundadas para ayudar a evacuar a sus familiares.

“El año pasado no hubo ninguna advertencia”, precisó. “Simplemente pasó de la noche a la mañana y tomó a todos por sorpresa. Este año se han implementado muchas más alertas y muchas más medidas de seguridad”.

Los residentes afirmaron que hace un año los tomó por sorpresa y que no recibieron ninguna advertencia cuando las inundaciones desbordaron el río Guadalupe. Algunos líderes locales fueron criticados por no actuar con rapidez.

Las tormentas y las inundaciones de esta ocasión amenazaron a varios condados cercanos a la frontera con México y en la región de Texas Hill Country, cerca de San Antonio. Las autoridades de la ciudad de Kerrville instaron a la población a refugiarse en los pisos más altos de sus hogares.

Las imágenes a lo largo de un arroyo en el condado de Kerr mostraban tanques de propano que habían sido arrastrados hasta un puente y un caos de árboles enredados.

Residentes de Uvalde aislados por las aguas

Las aguas inundaron la ciudad de Uvalde durante la noche, cortando el acceso al exterior. El río Leona, que normalmente está seco la mayor parte del año, llenó las calles de agua.

“La gente realmente no puede ir a ningún lado”, dijo Carmen Rodríguez, quien observaba nerviosa cómo el agua se apoderaba de su vecindario este jueves por la mañana mientras un helicóptero rugía sobre su cabeza. “Tenemos un lugar donde ir, pero todas las calles están cerradas”.

Los teléfonos no dejaron de sonar durante toda la noche con alertas sobre crecidas repentinas por la mañana. Rodríguez señaló que parecía que las autoridades estaban bien preparadas. El miércoles, la policía de Uvalde ya había ordenado algunas evacuaciones obligatorias, y los equipos de primera respuesta notificaron directamente a la gente.

Las autoridades de Uvalde enviaron botes de rescate y encontraron a varias personas atrapadas en vehículos durante la noche, dijo Juli Alvarado, portavoz de la policía de Uvalde.

“En este momento no hay forma de ingresar a la ciudad”, afirmó.

Los guardabosques de Texas rescataron a más de 40 personas y evacuaron a unas 12 más, principalmente en el área del condado de Uvalde, según un portavoz del Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas.

Las inundaciones podrían alcanzar el nivel máximo mortal del año pasado

Se esperaba que las aguas alcanzaran un nivel máximo similar al de la inundación del año pasado, informó el NWS.

Los medidores en algunos puntos a lo largo del río Guadalupe indicaron que el nivel subió más de 30 pies en solo unas horas durante la noche. Un medidor en las afueras de Kerrville mostró que el río había subido 32 pies en cuatro horas.

Cerca de Camp Mystic, que permanece cerrado, el río Guadalupe, cercano a Hunt, alcanzó unos 20.5 pies, de acuerdo con un medidor del Servicio Geológico de Estados Unidos, lo cual está justo por debajo del nivel previsto para inundar estructuras y carreteras.

Afectados pueblos que aún se están reconstruyendo

Los bomberos voluntarios pasaron la noche ayudando a las personas a evacuar sus hogares y atendiendo llamadas sobre el aumento del nivel del agua en Ingram, justo río arriba de Hunt, donde los campamentos de verano salpican las orillas del Guadalupe, aseguró este jueves por la mañana el alcalde de Ingram, Claud Jordan.

Aunque el agua no subió tanto como hace un año, él cree que esta ronda de inundaciones fue más extensa y “peor” en su ciudad. “En la zona rural de Ingram, todas las carreteras están destrozadas”, indicó.

“Hay un montón de negocios que no han vuelto a abrir desde el año pasado. Todavía están tratando de recuperarse de las inundaciones del 4 de julio”, recordó Jordan. “Esto no ayuda”.

Una huida hacia terrenos más elevados

Los residentes de un parque de casas rodantes en Comfort, Texas, cerca del río Guadalupe, trasladaron sus casas rodantes cuando sonaron las sirenas del cuerpo de bomberos local, dijo este jueves Duke Earwood.

El agua subió por encima de los capós de los vehículos estacionados más cerca del río.

Aunque el agua comenzó a bajar, se esperaba otra crecida, recordó Earwood en el Comfort RV Resort, que cuenta con unos 200 residentes. “La gente debe saber que, por ahora, lo mejor es quedarse donde están”, indicó.

Las marcas precisaban que la crecida ya había alcanzado el nivel de la gran inundación del pasado julio.

“Sin duda, es una situación demasiado familiar, y demasiado pronto”, lamentó Earwood.

Otra prueba para la región de Texas Hill Country tras el desastre de Camp Mystic

La región de Texas Hill Country es especialmente propensa a las inundaciones repentinas porque la roca caliza característica de la zona está cubierta por una capa muy delgada de suelo. Durante las lluvias intensas, el agua puede descender rápidamente por las laderas antes de llenar rápidamente las estrechas cuencas fluviales.

El NWS informó que en los últimos dos días habían caído entre 10 y 20 pulgadas de lluvia), con 8 en solo dos horas la madrugada de este jueves.

El diluvio dejó casi un pie de lluvia en algunos condados y puso a la población de varios condados bajo alertas de inundación, algunas de las cuales se esperaba que permanecieran vigentes hasta el viernes por la noche.

El gobernador emitió declaraciones de desastre para decenas de condados. Hasta el miércoles por la noche, seis millones de residentes en 57 condados se encontraban bajo una alerta de inundación del NWS.