“Estaba en coma”: sobreviviente de violencia doméstica en Laredo rompe el silencio

Publicado: 29 sep 2026, 17:55 GMT-5|Actualizado: hace 52 minutos

LAREDO, Texas - Erika Torres, sobreviviente en un caso de violencia doméstica en Laredo, el cual acaparó titulares a nivel nacional, habla ante las cámaras de Telenoticias KGNS+.

“Me pusieron en un ventilador para respirar. Estaba en coma por un buen rato”, relató Erika Torres.

En junio de 2024, la vida de Erika Torres cambió para siempre en la intersección de las calles Reynolds y Smith, en donde fue atacada a balazos por su expareja, Billy Delgado.

A pesar de la gravedad de sus heridas, logró sobrevivir a una pesadilla médica.

“Estuve en el hospital todo un año. Sufrí lo que fueron 5 o 6 balazos, tenía más de 30 cirugías, terapia para aprender a caminar otra vez, también hablar y para masticar”, dijo Torres.

Este impactante testimonio fue presentado este martes 29 de septiembre, durante la proclamación oficial del Mes de la Concientización sobre la Violencia Doméstica.

Erika reveló que el infierno comenzó mucho antes. Ella asegura que intentó separarse en repetidas ocasiones, pero asegura que su agresor invertía los papeles para hacerla pasar a ella como la culpable.

“Tenía cinco años... entre los cinco años antes fueron cositas, y con los años se hacía grande, grande”, expresó Torres.

El ataque ocurrió cuando finalmente ella se había retirado de esa relación y acudía a recoger a su hija. Malherida tras la balacera, intentó conducir hacia el hospital, chocando en las calles Arkansas y Clark.

Actualmente, su agresor cumple una condena de 50 años de prisión. Sin embargo, su caso refleja una alarmante realidad que enfrenta la comunidad.

El fiscal Isidro Alaniz dijo que el 50% de los casos que atienden en la fiscalía son de violencia doméstica.

“Son más reportes porque hay más educación. La violencia doméstica siempre ha existido, pero siempre ha sido un secreto. Nuestra cultura es que no hables de esto, no le digas a nadie, aguántate. Pero aquí el público se está dando cuenta que no tienen que vivir así”, dijo Alaniz.

Erika agradece estar con vida y dice que quiere ser un ejemplo para sus hijas.

“Yo sí voy a seguir viviendo, y voy a seguir haciendo lo que necesito hacer, y voy a enseñarles a mis hijas que sí pueden seguir adelante”, dijo Torres.

El caso de Erika demuestra que romper el ciclo de la violencia es posible, aún después de haber tocado el fondo de la tragedia.