Qué saber sobre los riesgos para los niños del consumo de bebidas energéticas

Publicado: 8 oct 2026, 14:24 GMT-5|Actualizado: hace 58 minutos

AP - Sean y Heidi Cripe nunca olvidarán la llamada de la escuela secundaria de su hijo en la que les dijeron que Davis estaba siendo trasladado a la sala de emergencias.

“Se tomó de un trago una bebida energética; como que sólo intentaba verse genial”, relató Sean Cripe al recordar aquel día de hace casi una década.

El corazón del adolescente pronto cayó en una arritmia y él murió. Aunque esos fallecimientos son infrecuentes, médicos de todo el país han advertido durante años que las bebidas energéticas contienen altos niveles de cafeína que pueden perjudicar gravemente a los niños, causándoles problemas como latidos anormales, aumento de la frecuencia cardíaca, trastornos del sueño, deshidratación, agitación, presión arterial alta y convulsiones.

Una coalición de médicos formada recientemente está destacando estos riesgos tras un acuerdo de patrocinio entre Monster Energy y la organización deportiva universitaria Big 12 Conference. El grupo le ha pedido a los líderes de la conferencia que pausen el patrocinio, y a la Asociación Nacional Atlética Universitaria (NCAA, por sus siglas en inglés) que revise la mercadotecnia de bebidas energéticas dirigida a los jóvenes en general, al tiempo que hace notar las muertes de tres menores de edad, incluido Davis, un joven de 16 años de Carolina del Sur.

Los médicos subrayan que no sólo les preocupa Monster, sino todas las bebidas energéticas y cualquier alianza similar.

“Ahora los niños van a ver que las universidades y los atletas a quienes admiran y quieren imitar promocionan las bebidas energéticas”, manifestó el doctor Matthew Nelson, un cardiólogo de Idaho involucrado en la iniciativa. “Los niños las considerarán bebidas deportivas, y no lo son”.

Demasiada cafeína puede perjudicar a los niños de muchas maneras

Diversos grupos médicos, incluida la Academia Estadounidense de Pediatría, señalan que los niños y adolescentes deberían evitar por completo las bebidas energéticas. Sin embargo, muchos no lo hacen. Según los resultados más recientes de la encuesta Monitoring the Future, financiada por el gobierno federal y realizada por la Universidad de Michigan, el 23% de los estudiantes de 12º grado, el 20% de los de 10º grado y el 18% de los de 8º grado reportaron consumir este tipo de bebidas a diario.

Según el producto, el contenido de cafeína puede variar de 80 a 300 miligramos por porción. En comparación, un café típico de 235 mililitros (8 onzas) contiene alrededor de 80 a 100 mg, y algunos refrescos contienen 50 mg o menos. En general, la academia de pediatría recomienda que los niños de 12 a 18 años limiten la cafeína a 100 mg al día. Se desaconseja que los niños más pequeños consuman cafeína en cualquier cantidad.

La cafeína y otros estimulantes incrementan la frecuencia cardíaca y la reactividad del sistema nervioso; en esencia, “qué tan rápido van las cosas en el cuerpo, lo que puede crear una sobrecarga del sistema”, explicó la doctora Tamara Hannon, una pediatra de Indiana que preside la comisión de nutrición de la academia.

Lo comparó con hacer funcionar una licuadora hasta que el motor se caliente demasiado.

“Lo mismo puede ocurrir cuando se administran estimulantes a las personas”, indicó. “El corazón puede agotarse, el sistema nervioso puede descontrolarse y se pueden tener consecuencias realmente graves”.

Aunque esos peligros cardiovasculares son reales, expertos de la Facultad de Medicina de Harvard señalan que no existe evidencia científicamente válida que respalde la creencia común de que la cafeína puede frenar el crecimiento de una persona.

Mezclar distintos tipos de cafeína puede ser riesgoso

Los niños con afecciones preexistentes, tales como hipertensión, corren un riesgo especialmente elevado, dijo Hannon, pero incluso los niños sanos que consumen un estimulante en exceso pueden tener problemas graves. Eso incluye a los atletas jóvenes.

Otro punto a tener en cuenta: a menudo los niños beben distintos tipos de bebidas con cafeína. Ese fue el caso de Davis Cripe, quien murió en 2017. Según el forense en aquella época, Davis no tenía ninguna afección cardíaca previa y había tomado un refresco Mountain Dew y un latte de McDonald’s más temprano ese día. Presentó una arritmia después de consumir la bebida energética.

No era la primera vez que Davis tomaba una, aunque no las consumía con regularidad.

“Habíamos hablado con él y le habíamos hecho saber que no eran saludables”, recordó Sean Cripe. “No teníamos claro que podían ser mortales”.

Grupo comercial dice que la industria de bebidas energéticas intenta proteger a los niños

La Asociación Estadounidense de Bebidas —que incluye a Monster y otras compañías que conforman el 94% de la categoría de bebidas energéticas— indicó que sus miembros divulgan voluntariamente los totales de cafeína en las etiquetas de los productos, que incluyen este tipo de advertencias: “No está destinado a niños, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, ni a personas sensibles a la cafeína”. Los miembros tampoco venden ni promocionan bebidas energéticas en escuelas, desde el jardín de niños hasta el 12º grado.

Monster Energy señaló en un comunicado que la cafeína y otros ingredientes de las bebidas se encuentran en una amplia gama de productos alimenticios.

“Las bebidas energéticas convencionales se han comercializado en todo el mundo durante más de 30 años, y se han vendido y consumido de forma segura más de 100.000 millones de bebidas energéticas a nivel global”, añadió la empresa.

El acuerdo entre Big 12 y Monster contempla un logotipo de marca compartida en camisetas de fútbol americano y baloncesto, en campos y canchas, y en canales digitales y redes sociales.

“La categoría de bebidas energéticas no es nueva en el deporte universitario”, indicó la Big 12 Conference en un comunicado, y agregó que las compañías de bebidas siempre intentan llegar a los aficionados al deporte.

La doctora Deena Casiero, directora médica de la asociación, le dijo al grupo de médicos en una carta que la NCAA no tiene autoridad para regular los acuerdos de patrocinio de conferencias ni de escuelas. Señaló que la asociación ofrece a las escuelas recursos educativos sobre la cafeína y la salud de los estudiantes-atletas, y que la cafeína ha sido un tema de interés para una comisión de la NCAA, que recientemente encargó a un grupo asesor de cardiología.

Cómo educar a los niños sobre el exceso de cafeína

Para proteger a los niños, los maestros y entrenadores pueden educarlos sobre los peligros de ingerir demasiada cafeína y la diferencia entre las bebidas energéticas y las bebidas deportivas, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Las bebidas deportivas están diseñadas para ayudar a reponer el agua y los electrolitos perdidos por el sudor después de la actividad.

Los padres y otros adultos también pueden dar el ejemplo al no consumir bebidas energéticas delante de los niños.

En las visitas de control, los padres deberían hablar con los pediatras sobre todas las bebidas que consumen sus hijos, dijo Hannon, quien a menudo aconseja a las familias que “evalúen la bebida que consumen”.

Sean Cripe expresó que compartir historias como la suya también podría ayudar a que los niños entiendan que las bebidas energéticas no son para ellos.

“Sólo rezamos para que los padres usen nuestras historias, nuestras tragedias, nuestro duelo, para tener un impacto en sus propios hijos”, expresó.